viernes, 7 de diciembre de 2018

En la Crida Alacant Desperta

¡Qué tarde tan bonita! Muchas gracias por venir.
David Luis y José Manuel Baldó en la Crida Alacant Desperta (2-12-2018).
 

jueves, 29 de noviembre de 2018

Crida Alacant Desperta

El domingo 2 a las cinco, cantaré en la Crida Alacant Desperta. Mi amigo José Manuel Baldó me acompañará con la guitarra en algunas canciones.


jueves, 27 de julio de 2017

Concierto en Navarrés, el pueblo de Joan Baptista Humet.

¡Qué ilusión! El 30 de julio cantaré en Navarrés, el pueblo del gran Joan Baptista Humet. Comparto escenario con Gem y vendrá mi amigo José Manuel Baldó a acompañarme en algunas canciones.

 
 

domingo, 26 de febrero de 2017

No esperes más




NO ESPERES MÁS

Son ya siete soles, seis lunas
esperando frente al portal:
rellenaste los formularios,
has verificado el lugar.
Con el corazón en un puño,
la esperanza en otro está.
Y del otro lado una fila
de la cual no ves el final.

Oyes de repente unas risas,
son de adentro, insistes: ¡din-don!,
y súbitamente silencio,
puede que una respiración.
Ya no esperes más, vida mía,
no abrirá ni el Mago de Oz;
busca en esta noche otra vía
sin certezas, con emoción.

Se te acercará un agente,
no sabrás de qué institución,
te sugerirá entre dientes
que abandones el callejón;
tú te negarás y su puño
al revólver se agarrará;
su colega le dirá algo
al oído y se marcharán.

Oyes de repente unas risas,
son de adentro, insistes: ¡toc-toc!,
y súbitamente silencio,
puede que una respiración.
Ya no esperes más, vida mía,
no abrirá ni el Mago de Oz;
busca en esta noche otra vía
sin certezas, con emoción.

Y cuando al final ya te marchas
se oye chirriar el portal,
giras despertando, algo triste
y un portazo vuelve a cerrar.
Ya no esperas más, vida mía,
bajo la tormenta y el sol;
buscas en la noche otro día
sin certezas, con emoción.

© Letra y música: David Luis.
Interpretada y grabada por David Luis en Alicante, en enero de 2017.


domingo, 1 de mayo de 2016

Al cantarte, mamá


Llega impuntual y pronto tu canción,
el setenta y siete la empecé al llorar
sin dejar ni un solo día de ensayar
y no encontré aún el modo en el que poder cantar
para ti.

Surcan desde entonces nuestro corazón
dos agujas tras la esfera de cristal
que se empaña a veces, es un ventanal,
nos reflejamos; vemos nuestras vidas venir, marchar…
al compás, al compás…

Llego pronto y tarde, pero bueno, así
traeré conmigo nuevas que querrás oír,
cuanto más me alejo más cercano a ti,
nos parecemos tanto y aún no sé qué decir, mamá.

Si aquel niño fuera pintaría un sol,
con un verso hoy te pinto un corazón,
tu paisaje pronto quiero terminar,
se arrugarán las hojas al quererte abrazar…
da igual, nos da igual.

Pero al mismo tiempo me encontré un color
que me ayuda un poco a tararear.
Que te quiero mucho te intenté cantar,
por eso fue, mamá, que he tardado un poco más…
en pintar y pintar…

Llego pronto y tarde, pero bueno, así...

Ahora ya comprendo que al cantarte, mamá,
sobrarán las palabras y también faltarán,
que es mayor que nuestras vidas nuestro amor,
no puedo ya empezar ni acabar tu canción.

© Letra y música: David Luis.
Interpretada y grabada por David Luis en Alicante, en el mes de abril de 2016.

martes, 29 de julio de 2014

Una canción por la paz: antigua; vigente.

En la revista de poesía Azahar nº 74, esta canción pacifista, antigua ya pero, tristemente, siempre vigente. Gracias a José Luis Rubio por publicar el texto (página 44).

viernes, 24 de enero de 2014

Para presentarme...


    Me llamo David Luis. Desde hace años hago canciones y las canto con la guitarra. Si las canciones no sirven para cambiar el mundo, estoy convencido de que sí que sirven, al menos, para remover la emoción y el sentimiento en el individuo. Cuando me escuchan dicen que soy cantautor, lo cual me parece más interesante que cualquier cosa que yo diga al respecto, así que prefiero seguir cantando…
    A veces me gusta encerrarme para escribir, tocar, estudiar, experimentar y grabar; pero otras, salir a cantarle a la gente y cantar con ellos: con oyentes o con músicos amigos; otras veces escucho. Todo esto sucede en cafés, auditorios, la calle, casas, colegios,…
    Otras veces escucho la radio, y discos, antiguos o nuevos… Mi familia y amigos, quienes primero me escuchan, saben que quise ser músico desde un álbum de Mecano, de quienes aprendí a cantar sobre distintas cosas y a asomarme a diferentes estilos. De ahí nacieron las primeras canciones, y de éstas, las siguientes… Como decía, escucho discos… de esto o de lo otro, de cerca y de lejos, pero una vez el sonido llega hasta mí, se acortan las distancias.
    A veces leo algo de poesía; creo que viene al caso decirlo porque las canciones también se hacen con palabras, que son sonido, y porque a veces pongo música a poemas de otros; o pongo música donde no oigo las palabras.
   Os contaba todo esto para presentarme porque me parece entretenido, estimulante, emocionante,…
 David Luis.
Alicante, 24 de enero de 2014.

miércoles, 1 de enero de 2014

Concierto de Año Nuevo.

      A medio día he estado escuchando y viendo con admiración el final del Concierto de Año Nuevo en Viena, dirigido por Daniel Barenboim. Pero yo de pequeño era tan ignorante (más aún que ahora) que no entendía bien la función del director de orquesta, viendo que otras formaciones musicales se “apañaban” sin él. No podía entender aún que el director se expresaba a través de un enorme instrumento.
 
        Más mayor, interesado por las posibilidades de la música electrónica, me dejaba fascinar -ya desde mi teclado Casio- por la imitación de los instrumentos reales a través de un teclado o de un ordenador; ahora, aunque siempre atraído por cualquier recurso para hacer música, lo veo desde otro ángulo: me fascina la “aparatosidad” de una orquesta, todo lo que se hacía con ellas antes de la informática musical y el compromiso mental, emocional y físico que hacen los músicos y su director; es como si éste fuera el capitán de un navío enorme y diera forma y fondo a un oleaje de sonidos, buscando una suerte de perfección que, afortunadamente, es imposible. Esa parte misteriosa e impredecible de la música y de la vida es también la que me apasiona. La búsqueda del ideal, en una dirección o varias, encuentra en el viaje imperfecciones que lo hacen cada vez más bello.

 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Solamente perderse por las calles...

Foto: David Luis (Praga, octubre de 2013).

Solamente perderse por las calles
solitarias, envuelto en el abrazo
de la noche en pos de algo incierto,
con anhelo de estrellas en las manos.
Tras del sueño que nunca tuvo dueño
o la última luz que da el ocaso,
y con esta tristeza infinita
aguardando del alba su regalo.
      (El regalo del alba, David Luis).

domingo, 10 de marzo de 2013

El circo ambulante.

El circo de Trini.




    Cuando nació esta melodía, sabía que a través de ella, tenía que cantar del circo. Ya tenía el escenario, y los personajes, todavía inmóviles como estatuas humanas: los payasos, el mago, el trapecista, el león y el elefante…, los espectadores. Una noche los personajes empezaron a moverse poco a poco y a articular palabras en mi oreja, desvelándose cada uno de ellos ante mí como lo habría hecho un espejo. Dicen que todas las canciones tienen algo de autobiográfico, pero no esperaba que este circo ambulante iba a cantar, a través de mí, tanto de mí: creo que es una de mis canciones de las que estoy más cerca, de las más sinceras.


El circo de Alfonso.


    El pequeño Alfonso, mi alumno de 5 años, decía el otro día que los que iban al circo en su dibujo, se refugiaban de la lluvia; tenía razón (y corazón): qué mejor sitio para refugiarse de los truenos que un circo, yo también lo hago. Y tiene que llover, como canta mi querido Pablo Guerrero, y lucharemos desde una atalaya de magia, música y poesía como la de Alfonso, bajo el trueno del tambor que nunca deja de sonar.



El circo de Fernando.
El circo de Rosa.
El circo de Tabita.





El circo de Cristina.
















EL CIRCO AMBULANTE

Soy un circo ambulante,
ya comienza la función
(en el fondo siempre quise
ser tu centro de atención).
Aquí están mis torpes manos
como garras de león,
de las tuyas lluvia fresca
para mi imaginación…

Y soy el payaso tonto
si me muestro como soy,
cuando sé decir “te quiero”
y mi verso entero doy.
Cuando soy payaso triste
tengo toda la razón,
y una lágrima tatuada
de la piel al corazón…

Al anochecer
se baja el telón:
soñé que al despertar
aún quedaba un espectador.


Elefante que se sienta
en taburete a recordar:
la memoria frena el tiempo
del pesado caminar.
En el paso lento y firme
las orejas me guiarán
por la senda donde nadie
ha podido regresar,
nadie pudo regresar.

Trapecista como el ángel
entre luz y oscuridad
bajo el trueno del tambor
que nunca deja de sonar,
hasta que aparece el mago:
de un incendio y un temblor,
donde nadie lo esperaba,
ha sacado una flor,
ha nacido una flor.

Al anochecer
se baja el telón:
soñé que al despertar
aún quedaba un espectador.

 

Ya se va el circo ambulante,
ya termina la función.
La verdad, tú ya lo sabes,
hoy buscaba tu atención.
Yo no dejo de moverme,
es ilusa mi ilusión:
es que no te hayas ido
cuando acabe la función,
cuando acabe mi canción.

Al anochecer
se baja el telón:
soñé que al despertar
aún quedaba un espectador.

Y al amanecer
se sube el telón:
soñé y al despertar
aún quedaba un espectador.

© Letra y música: David Luis.
Voz y guitarra: David Luis.
Grabada en vivo el 26 de enero de 2013 en Alicante.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Las flores que el alba te regalará...

A Yerson y Alba


El día que salgan
de la tierra flores,
(solamente flores)
que al sol treparán,
de las de raíces,
colores y olores,
las flores que el alba
te regalará.

Sé muy bien que si me alzo
de mi pecho hasta el sol,
puede hacerlo con mi ayuda
esta niña, esta flor.
(Un gigante, David Luis).
Foto: Pedro Lencina.
      Si canto en casa, las frecuencias que consigan cruzar las ventanas, formarán la melodía de un pájaro enjaulado; hay que sacar las guitarras a la calle.
      Antes hablé de canciones como casas vacías que han de habitarse por niños; hoy pienso en dos ventanas, cada una de un hogar, y de cómo una corriente de aire traza, de una ventana a otra, un camino que atraviesa el mar; por esa corriente, ese hálito, viaja una canción: un regalo que le envía un niño a una niña que no conoce para que esté más contenta (es para lo que sirve cualquier regalo); por el camino, así como las nubes cambian de forma, algunas palabras han cambiado, pero el aliento de la tonada es el mismo. En toda esta historia, yo solamente hice esa canción viajera.
      El día que salgan de la tierra flores fue escrita para Yerson, víctima de una mina anti-personal. El sábado pasado esa canción llegó hasta Alba en el recital de Anuesca en El Campello, junto con un montón de tapones de plástico, para ayudarle a abrir cada día más ventanas, pintadas de paisajes y llenas de aire fresco.
      Pasa por aquí para saber más sobre Yerson y Alba:



      Aquí están las canciones que le dedicamos y cantamos a Alba y a su familia en el recital poético musical de Anuesca:



Noviembre de 2012.
David Luis.