Bloc de David Luis
Cantautor
domingo, 1 de noviembre de 2020
viernes, 7 de diciembre de 2018
En la Crida Alacant Desperta
jueves, 29 de noviembre de 2018
Crida Alacant Desperta
El domingo 2 a las cinco, cantaré en la Crida Alacant Desperta. Mi amigo José Manuel Baldó me acompañará con la guitarra en algunas canciones.
jueves, 27 de julio de 2017
Concierto en Navarrés, el pueblo de Joan Baptista Humet.
¡Qué ilusión! El 30 de julio cantaré en Navarrés, el pueblo del gran
Joan Baptista Humet. Comparto escenario con Gem y vendrá mi amigo José Manuel Baldó a acompañarme en algunas canciones.
viernes, 16 de junio de 2017
domingo, 26 de febrero de 2017
No esperes más
NO ESPERES MÁS
Son ya
siete soles, seis lunas
esperando
frente al portal:
rellenaste
los formularios,
has
verificado el lugar.
Con el
corazón en un puño,
la
esperanza en otro está.
Y del
otro lado una fila
de la
cual no ves el final.
Oyes de
repente unas risas,
son de
adentro, insistes: ¡din-don!,
y
súbitamente silencio,
puede
que una respiración.
Ya no
esperes más, vida mía,
no
abrirá ni el Mago de Oz;
busca
en esta noche otra vía
sin
certezas, con emoción.
Se te
acercará un agente,
no
sabrás de qué institución,
te
sugerirá entre dientes
que
abandones el callejón;
tú te
negarás y su puño
al revólver
se agarrará;
su
colega le dirá algo
al oído
y se marcharán.
Oyes de
repente unas risas,
son de
adentro, insistes: ¡toc-toc!,
y
súbitamente silencio,
puede que
una respiración.
Ya no
esperes más, vida mía,
no
abrirá ni el Mago de Oz;
busca
en esta noche otra vía
sin
certezas, con emoción.
Y
cuando al final ya te marchas
se oye
chirriar el portal,
giras
despertando, algo triste
y un
portazo vuelve a cerrar.
Ya no
esperas más, vida mía,
bajo la
tormenta y el sol;
buscas
en la noche otro día
sin
certezas, con emoción.
© Letra y música: David Luis.
Interpretada y grabada por David Luis en Alicante, en enero de 2017.domingo, 1 de mayo de 2016
Al cantarte, mamá
Llega impuntual y pronto tu canción,
el setenta y siete la empecé al llorar
sin dejar ni un solo día de ensayar
y no encontré aún el modo en el que
poder cantar
para ti.
Surcan desde entonces nuestro corazón
dos agujas tras la esfera de cristal
que se empaña a veces, es un ventanal,
nos reflejamos; vemos nuestras vidas
venir, marchar…
al compás, al compás…
Llego
pronto y tarde, pero bueno, así
traeré
conmigo nuevas que querrás oír,
cuanto
más me alejo más cercano a ti,
nos
parecemos tanto y aún no sé qué decir, mamá.
Si aquel niño fuera pintaría un sol,
con un verso hoy te pinto un corazón,
tu paisaje pronto quiero terminar,
se arrugarán las hojas al quererte
abrazar…
da igual, nos da igual.
Pero al mismo tiempo me encontré un color
que me ayuda un poco a tararear.
Que te quiero mucho te intenté cantar,
por eso fue, mamá, que he tardado un
poco más…
en pintar y pintar…
Llego
pronto y tarde, pero bueno, así...
Ahora ya comprendo que al cantarte,
mamá,
sobrarán las palabras y también
faltarán,
que es mayor que nuestras vidas nuestro
amor,
no puedo ya empezar ni acabar tu
canción.
© Letra y música: David Luis.
Interpretada y grabada por David Luis en Alicante, en el mes de abril de 2016.
martes, 29 de julio de 2014
Una canción por la paz: antigua; vigente.
En la revista de poesía Azahar nº 74, esta canción pacifista, antigua ya pero, tristemente, siempre vigente. Gracias a José Luis Rubio por publicar el texto (página 44).
viernes, 24 de enero de 2014
Para presentarme...
Me llamo David Luis. Desde hace años hago canciones
y las canto con la guitarra. Si las canciones no sirven para cambiar el mundo,
estoy convencido de que sí que sirven, al menos, para remover la emoción y el
sentimiento en el individuo. Cuando me escuchan dicen que soy cantautor, lo
cual me parece más interesante que cualquier cosa que yo diga al respecto, así
que prefiero seguir cantando…
A veces me gusta encerrarme para escribir, tocar,
estudiar, experimentar y grabar; pero otras, salir a cantarle a la gente y
cantar con ellos: con oyentes o con músicos amigos; otras veces escucho. Todo esto
sucede en cafés, auditorios, la calle, casas, colegios,…
Otras veces escucho la radio, y discos, antiguos o
nuevos… Mi familia y amigos, quienes primero me escuchan, saben que quise ser
músico desde un álbum de Mecano, de quienes aprendí a cantar sobre distintas
cosas y a asomarme a diferentes estilos. De ahí nacieron las primeras
canciones, y de éstas, las siguientes… Como decía, escucho discos… de esto o de
lo otro, de cerca y de lejos, pero una vez el sonido llega hasta mí, se acortan
las distancias.
A veces leo algo de poesía; creo que viene al caso
decirlo porque las canciones también se
hacen con palabras, que son sonido, y porque a veces pongo música a poemas de
otros; o pongo música donde no oigo las palabras.
Os contaba todo esto para presentarme porque me
parece entretenido, estimulante, emocionante,…
David Luis.
Alicante, 24 de enero de 2014.
miércoles, 1 de enero de 2014
Concierto de Año Nuevo.
A medio día he estado escuchando
y viendo con admiración el final del Concierto de Año Nuevo en Viena, dirigido por
Daniel Barenboim. Pero yo de pequeño era tan ignorante (más aún que ahora) que
no entendía bien la función del director de orquesta, viendo que otras
formaciones musicales se “apañaban” sin él. No podía entender aún que el
director se expresaba a través de un enorme instrumento.
Más
mayor, interesado por las posibilidades de la música electrónica, me dejaba
fascinar -ya desde mi teclado Casio- por la imitación de los instrumentos
reales a través de un teclado o de un ordenador; ahora, aunque siempre atraído
por cualquier recurso para hacer música, lo veo desde otro ángulo: me fascina
la “aparatosidad” de una orquesta, todo lo que se hacía con ellas antes de la
informática musical y el compromiso mental, emocional y físico que hacen los
músicos y su director; es como si éste fuera el capitán de un navío enorme y
diera forma y fondo a un oleaje de sonidos, buscando una suerte de perfección
que, afortunadamente, es imposible. Esa parte misteriosa e impredecible de la
música y de la vida es también la que me apasiona. La búsqueda del ideal, en una
dirección o varias, encuentra en el viaje imperfecciones que lo hacen cada vez
más bello.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Solamente perderse por las calles...
| Foto: David Luis (Praga, octubre de 2013). |
Solamente perderse por las calles
solitarias, envuelto en el abrazo
de la noche en pos de algo incierto,
con anhelo de estrellas en las manos.
Tras del sueño que nunca tuvo dueño
o la última luz que da el ocaso,
y con esta tristeza infinita
aguardando del alba su regalo.
(El regalo del alba, David Luis).
domingo, 10 de marzo de 2013
El circo ambulante.
![]() | |||
| El circo de Trini. |
Cuando nació esta melodía, sabía que a través de ella, tenía
que cantar del circo. Ya tenía el escenario, y los personajes, todavía
inmóviles como estatuas humanas: los payasos, el mago, el trapecista, el león y
el elefante…, los espectadores. Una noche los personajes empezaron a moverse
poco a poco y a articular palabras en mi oreja, desvelándose cada uno de ellos ante
mí como lo habría hecho un espejo. Dicen que todas las canciones tienen algo de
autobiográfico, pero no esperaba que este circo ambulante iba a cantar, a
través de mí, tanto de mí: creo que es una de mis canciones de las que estoy más
cerca, de las más sinceras.
![]() | |||||
| El circo de Alfonso. |
EL CIRCO AMBULANTE
Soy un circo ambulante,
ya comienza la función
(en el fondo siempre quise
ser tu centro de atención).
Aquí están mis torpes manos
como garras de león,
de las tuyas lluvia fresca
para mi imaginación…
Y soy el payaso tonto
si me muestro como soy,
cuando sé decir “te quiero”
y mi verso entero doy.
Cuando soy payaso triste
tengo toda la razón,
y una lágrima tatuada
de la piel al corazón…
Al anochecer
se baja el telón:
soñé que al despertar
aún quedaba un espectador.
Elefante que se sienta
en taburete a recordar:
la memoria frena el tiempo
del pesado caminar.
En el paso lento y firme
las orejas me guiarán
por la senda donde nadie
ha podido regresar,
nadie pudo regresar.
Trapecista como el ángel
entre luz y oscuridad
bajo el trueno del tambor
que nunca deja de sonar,
hasta que aparece el mago:
de un incendio y un temblor,
donde nadie lo esperaba,
ha sacado una flor,
ha nacido una flor.
Al anochecer
se baja el telón:
soñé que al despertar
aún quedaba un espectador.
Ya se va el circo ambulante,
ya termina la función.
La verdad, tú ya lo sabes,
hoy buscaba tu atención.
Yo no dejo de moverme,
es ilusa mi ilusión:
es que no te hayas ido
cuando acabe la función,
cuando acabe mi canción.
Al anochecer
se baja el telón:
soñé que al despertar
aún quedaba un espectador.
Y al amanecer
se sube el telón:
soñé y al despertar
aún quedaba un espectador.
© Letra y música: David Luis.
Voz y guitarra: David Luis.
Grabada en vivo el 26 de enero de 2013 en Alicante.
se sube el telón:
soñé y al despertar
aún quedaba un espectador.
© Letra y música: David Luis.
Voz y guitarra: David Luis.
Grabada en vivo el 26 de enero de 2013 en Alicante.
Etiquetas:
Buscarme entre los otros,
Canciones,
Citas,
El circo ambulante,
Hablando,
Letras de canciones,
Maquetas,
Música y escuela,
Partituras y acordes,
Textos
sábado, 17 de noviembre de 2012
Las flores que el alba te regalará...
A Yerson y Alba
El día que salgan
de la tierra flores,
(solamente flores)
que al sol treparán,
de las de raíces,
colores y olores,
las flores que el alba
te regalará.
(El día que salgan de la tierra flores,
David Luis).
Sé muy bien que si me alzo
de mi pecho hasta el sol,
puede hacerlo con mi ayuda
esta niña, esta flor.
(Un gigante, David Luis).
![]() |
| Foto: Pedro Lencina. |
Si canto en casa, las
frecuencias que consigan cruzar las ventanas, formarán la melodía de un pájaro
enjaulado; hay que sacar las guitarras a la calle.
Antes hablé de canciones como
casas vacías que han de habitarse por niños; hoy pienso en dos ventanas, cada
una de un hogar, y de cómo una corriente de aire traza, de una ventana a otra,
un camino que atraviesa el mar; por esa corriente, ese hálito, viaja una
canción: un regalo que le envía un niño a una niña que no conoce para que esté
más contenta (es para lo que sirve cualquier regalo); por el camino, así como
las nubes cambian de forma, algunas palabras han cambiado, pero el aliento de
la tonada es el mismo. En toda esta historia, yo solamente hice esa canción
viajera.
El día que salgan de la tierra flores fue escrita para Yerson, víctima de una mina anti-personal. El sábado
pasado esa canción llegó hasta Alba en el recital de Anuesca en El Campello, junto con
un montón de tapones de plástico, para ayudarle a abrir cada día más ventanas,
pintadas de paisajes y llenas de aire fresco.
Pasa por aquí para saber más
sobre Yerson y Alba:
Aquí están las canciones que le dedicamos y cantamos a Alba y a su familia en el recital poético musical de Anuesca:
Noviembre de
2012.
David Luis.
Etiquetas:
Buscarme entre los otros,
Canciones,
El día que salgan de la tierra flores,
En concierto,
Hablando,
Letras de canciones,
Música y escuela,
Poesía,
Textos,
Un gigante
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

















